¿Sabías que en Buenos Aires hay alrededor de 200 edificios art noveau? Es una de las ciudades con más construcciones de este estilo en todo el mundo. Llegó de la mano de la inmigración de comienzos del siglo XX.
Dato de color: La denominación art nouveau provino de una tienda llamada La Maison de l’Art Nouveau, abierta en París en 1896. El movimiento tuvo diferentes nombres en los distintos países de Europa.
Para la ascendente clase burguesa porteña de la época, significó una manera de mostrar prosperidad. Por eso, la mayoría de las obras están en los barrios de Montserrat, San Cristóbal, y en las áreas de Congreso y Once.
Se plasmó, tanto en interiores como en exteriores, en forma de casas chorizo, petit-hôtels, edificios de rentas, teatros, tiendas y cines.
Según Toribio Achával, grandes maestros de la arquitectura modernista registraron aquí su sello, como Mario Palanti, con su maravilloso #PalacioBarolo, entre otras edificaciones. El italiano Virginio Colombo dejó más de 50 obras en la ciudad. Francesco Gianotti nos proveyó de dos obras cumbres: la #GaleríaGüemes y la Confitería del Molino. Julián García Núñez, uno de los mayores representantes de esta corriente en la Argentina, es autor del Hospital Español y de varios edificios de departamentos.
El art noveau o arte modernista reaccionó contra el academicismo del siglo XIX, dominado por el historicismo. Propuso un estilo moderno, original y libre, que acompañe los intereses y gustos de la burguesía. Entre sus rasgos distintivos, están la inspiración en las formas de la naturaleza; el predominio de la línea ondulante; la asimetría y el dinamismo; el eclecticismo; la riqueza ornamental; el gusto por lo elegante, lo lujoso y lo exótico; el uso de materiales y técnicas de la era industrial.
Dato de color: El efecto coup de fouet, aplicado por cientos de artistas, consiste en la ondulación de una larga línea que recuerda el golpe de un látigo.













