“Me gusta de oro”, dirigida por Alejandro Lifschitz, es una propuesta escénica que, con una mirada ácida y profundamente contemporánea, examina el impacto de las redes sociales en las relaciones humanas y en la construcción de vínculos en la actualidad. La puesta se realizó en el Teatro Fandango, sala de teatro independiente declarada de interés cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por esta Legislatura mediante la Declaración 607/2024.
La obra invita a reflexionar sobre fenómenos que atraviesan la vida diaria: la naturalización del odio, el exitismo, la superficialidad y la hipocresía como modos dominantes de interacción. Con un enfoque satírico, denuncia el enaltecimiento de la ignorancia, la violencia simbólica, la deshumanización en la búsqueda del amor, el individualismo y el desprecio por el otro, al tiempo que expone las consecuencias emocionales y sociales de estas prácticas: aislamiento, soledad y desconexión genuina.
Conmemoración
El Cuerpo Legislativo de la Ciudad conmemoró el 25° Aniversario del fallecimiento del compositor Carlos Guastavino. El acto se llevó a cabo en el Salón Dorado y estuvo encabezado por la diputada y autora del proyecto Sandra Rey. También participó el historiador, músico y pianista, Julio César García Cánepa.
Luego de dar la bienvenida al Palacio Legislativo, Rey calificó a Guastavino como uno de los intérpretes “más luminosos y singulares” que dio la Argentina. Luego repasó su trayectoria y determinó: “Su música fue una declaración estética y se negó a ceder ante la tentación de la nivedad efímera y eligió la senda de la belleza armónica. Sus pinceladas musicales pintaron todos los patios del Interior, de la inocencia de la infancia y la emoción más pura y despojada. Su obra nos invita a la pausa, la introspección y la ternura como fuerza motriz”.
Foto Gentileza: Legislatura Porteña
Carlos Guastavino fue un referente fundamental de la música culta argentina. Nacido en la provincia de Santa Fe en el seno de una familia de músicos, fue discípulo de la pianista Esperanza Lothringer y Héctor Ruiz Díaz, y gracias a una beca del Ministerio de Instrucción Pública de su provincia, prosiguió estudios de perfeccionamiento en esta Ciudad. La producción de Guastavino es extensa en el campo del repertorio de cámara y solístico: incluye piezas vocales con piano, obras corales a capela, para grupos instrumentales, piano y guitarra.














