La ciudad de Buenos Aires, a pesar de las vicisitudes que viene afrontando como regalo de Navidad, ha conservado la calma , quizás porqué en la Noche de Reyes cientos de porteños en sus cartas y a la luz de una vela ,con fe escribieron su pedido,
como en los tiempos de la infancia. “¡Trabajo, Paz y Luz ¡”
La ciudad palpita sus vacaciones, algunos irán a la playa, otros al campo, algunos
cruzaràn mares y fronteras, y otros tomaràn sol en las plazas porteñas.
A unos cien kilómetros de la ciudad de Buenos Aires hay un pueblo de no más de
20.000 habitantes, el cual posee calles angostas y casas bajas. Se llama San Antonio de Areco y se lo conoce como un polo metalero, y por la fiesta que reune a propios y extraños cada 10 de noviembre se celebra el Día de la Tradición.
El corazón de la vida social es su plaza como todos los pueblos està allì, y en este lugar ha nacido y se han forjado los trabajadores o hacedores de la plata, delicado y cuidado metal. Mérito que se debe a don Juan José Draghi. Allà, en el centro del pueblo se encuentra el taller fundado por Draghi. También realiza la función de museo y comercio, y es el lugar donde residen su viuda y su hijo. Ellos son Marta y Mariano.
Sin un poco de cobre, la plata es muy endeble, comenta Mariano. Mientras está dedicado ala creación de un chuchillo de plata 900.
En el lugar hay ochenta plateros que aprendieron el oficio de la mano de Draghi, un hombre que nació en el campo. Posee muy buen pulso para el dibujo que una vez soñó adiestrar la platería, pero que a falta de escuelas debió realizar un curso a distancia. Y eso no fue ningún impedimento para lograr sus metas. Trabajar un metal tan fino y delicado como la plata argentina, para dar rienda suelta a su creatividad artística y reflejar en cada pieza tallada por sus manos el fervor y el amor por la tradición de su tierra fue su punto primo.
Sus hijos; Patricio y Mariano Draghi se han perfeccionado estudiando en una Escuela de Arte Florentina. Para orgullo de su lugar de origen. Allí adquirieron la técnica de sobredimensiona una figura repujando la plata desde atrás. Tarea nada fácil. Un mínimo error cambia por completo el gesto que el artista desea trasmitir a su creación.
Juan José Draghi falleció en enero 2008. Sus raíces están plantadas con su familia.
Y los ochenta orfebres y plateros que hoy cultivan este trabajo artesanal con antecedentes históricos , siguiendo el estilo, la ornamentación y el gusto propio de la época. Mucho más se puede agregar, personalidades de todo el mundo han visitado y visitan sus talleres, adquiriendo piezas de gran valor artístico, sobre todo .Compradores del mundo y coleccionistas.
Areco es un típico pueblo bonaerense y cuna de orfebres
Foto: San Antonio de Areco.com
Azucena Cerundolo














