Según la “Enciclopedia Libre”, un alimento saludable es aquel que carece de algún ingrediente, o no lo contiene en grandes cantidades, que pueda generar alguna enfermedad degenerativa cuando su consumo se repite y son apropiados para el objetivo nutritivo señalado.
Por su parte, el Ministerio de Salud de la Naciòn expresa que una alimentación saludable es aquella que aporta todos los nutrientes esenciales y la energía que cada persona necesita para mantenerse sana.
En líneas generales, los nutricionistas señalan como “alimentos saludables” aquellos que no contienen gluten, los que son reducidos en calorías, grasas, colesterol y ácidos grasos; los productos a base de fibra alimentaria, los destinados a personas con diabetes.
Los nutricionistas también significan que los principios de la alimentación saludable se determinan por la moderación, el balance y la variedad de los alimentos, ayudándonos a mejorar nuestra calidad de vida al prevenir enfermedades tales como: la obesidad, la diabetes, enfermedades cario y cerebrovasculares, hipertensión arterial, anemia, entre otras.
En contraposición con los alimentos saludables se encuentran los denominados “alimentos chatarras o basura” que son aquellos que por lo general contienen altos niveles de grasas, sal, condimentos o azucares y que son perjudiciales para la salud si se abusa de su consumo. Cabe significar que todos los alimentos son perjudiciales si se abusa de ellos, pero se consideran basura aquellos que por su mayor consumo y por ser de fácil consumo (como la comida rápida: panchos, hamburguesas, papas fritas, bebidas azucaradas, entre otras) generan graves consecuencias a la salud.
La característica de los alimentos basura, a diferencia de los saludables, son: 1) elaboración sencilla (sometida habitualmente a procesos industriales), 2) su conservación (en muchos casos no necesita refrigeración); 3) su precio relativamente barato y su amplia distribución comercial que la hace muy fácilmente accesible y, 4) la presión de la publicidad.
El fenómeno de los alimentos basura deviene de procesos socio culturales como la globalización y la modernización: el alto impacto de la publicidad en una sociedad de consumo, el rol de la mujer, las características culturales y económicas de un país. Por ello, es necesaria la educación alimentaria desde los hogares y también en las escuelas a fin que el impacto que producen estos fenómenos no nos afecte con altos índices de enfermedades derivadas de la mala alimentación.












