El sonido de las campanas resonó este domingo en varias localidades de Argentina para dar la bienvenida a un momento significativo: la llegada del papa León XIV, quien llegó a territorio argentino a las 16.30 en el Aeroparque Jorge Newbery, comenzando así su visita al país. Al mismo tiempo, muchas iglesias y capillas hicieron sonar sus campanas durante diez minutos, en una actividad que buscó reflejar la felicidad de las comunidades católicas y ofrecer un apoyo espiritual a la llegada del Santo Padre.
Es importante mencionar que las campanas son parte esencial de la identidad de los pueblos y de la vida diaria de sus pobladores. A lo largo de los siglos, sus sonidos han marcado celebraciones, convocado a oraciones, indicados eventos significativos y acompañados tanto los instantes de felicidad como los de reflexión.
En esta ocasión, su repique tuvo un significado especial: dar una bienvenida unida al papa León XIV.
Por eso, mientras el Papa inicia su viaje por Buenos Aires, Córdoba y Luján, las campanas transmitieron su propio mensaje: una forma de estar presentes, de participar y de mostrar que, desde cada barrio y comunidad, Argentina también salió a recibirlo.
Desde el barrio de Palermo, los vecinos pudieron disfrutar del campanario de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe.
Video editado en menos de diez minutos












