Es uno de los más bellos predios de Palermo y su desplazamiento rectangular, lo diferencia de la mayoría de las plazas y plazoletas del barrio. La misma atraviesa la línea natural de restaurantes y conservacionismo porque, el Rosedal desde un lado, aparece entre los muros de los bares mientras la semiología de sus piedras y paredes nos indican que estamos frente a un sitio que homenaje a las víctimas judías del genocidio llevado a cabo por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.
La Plaza está atravesada , de un lado lado, por el Tren Mitre y del otro, por el Tren San Martín, mientras, en su recorrido, las placas y algunos grafitis acompañan la dirección de su historia. También es un sitio donde se plasman exposiciones de arte.
Por otra parte, Shoah o shoá (literalmente catástrofe) es la palabra hebrea utilizada para referirse al Holocausto.
Nada mejor entonces que, para este 26 de Mayo, darse una vuelta y disfrutar de este hermoso sitio palermitano.













