Este es un país desigual que profundiza su fractura social hacia la pobreza y la inestabiidad.
Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA) advirtió que la Argentina atraviesa un proceso acelerado de mayor desigualdad, impulsado por el actual modelo económico libertario impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Según el trabajo, solo el 3% de los hogares logra ubicarse en el sector de mayores ingresos, mientras que un 10% permanece atrapado en la pobreza extrema. Además, un 40% de la población que integra la clase media baja y vulnerable enfrenta dificultades crecientes para sostener su nivel de vida.
El informe sostiene que la “estabilización macro” obtenida por el Gobierno se apoya en un esquema que reduce la movilidad ascendente, fragmenta aún más el tejido social y deja a amplios sectores disciplinados por la supervivencia diaria antes que integrados a oportunidades de progreso.
La UCA describe un modelo que impulsa un perfil agro-minero-exportador, con alta generación de excedentes pero baja demanda de trabajo, mientras se retraen políticas públicas, subsidios y mecanismos de protección social.
En este contexto, alertan que el avance del nuevo régimen económico podría consolidar la informalidad, el autoempleo de subsistencia y la pobreza crónica, especialmente en los territorios más rezagados.
El documento concluye que, lejos de reducir brechas, la actual matriz económica amenaza con profundizar una Argentina cada vez más desigual.













