Hoy, 14 de Septiembre, es el Día del Filete Porteño, Patrimonio Cultural de la Humanidad. Por ello, hay quienes se preguntan ¿Què es el Filete? Pues bien, el filete porteño de Buenos Aires, es una técnica pictórica tradicional con corazòn argentino. El filete porteño de Buenos Aires es una técnica pictórica tradicional que combina los colores vivos con estilos tipográficos específicos. aquì, los artesanos especialistas en fileteado transmiten su técnica a todas las personas deseosas de aprenderla.
El fileteado es un estilo artístico de pintar y dibujar típicamente porteño, que se caracteriza por líneas que se convierten en espirales, colores fuertes, el uso recurrente de la simetría, efectos tridimensionales mediante sombras y perspectivas, y un uso sobrecargado de la superficie.
Fileteado porteño, es un arte tradicional nacido en Buenos Aires. Buenos Aires es una ciudad de espíritu creativo. Una de sus formas más típicas de expresión es el fileteado porteño, un arte decorativo de origen popular que no tiene nada que ver con los cuadros y pinturas que se encuentran en las galerías de la ciudad.
Por otra parte, y en esta sociedad donde las mujeres pelean sus derechos, es destacable mencionar que el filete no es sòlo cosa de hombres sino tambièn de mujeres ya que Lucero Maturano expresa: «El filete porteño es un arte y oficio caracterìstico de Buenos Aires, que ha sido declarado «Patrimonio Cultural de la Ciudad». Nacido a fines del 1800 en las fàbricas de carros de dicha ciudad, inspirado por la influencia europea que quedò plasmada en nuestra arquitectura; Buenos Aires era y es una ciudad con estilo colonial, renacentista
y barroco, estèticas que el filete llevò a la decoraciòn de los carros que transportaban mercaderìas, y màs tarde a los camiones y colectivos.
Una ley municipal en 1975 prohibìa filetear los colectivos, ley que hasta hace poco siguìaa vigente; sin embargo, varios dueños de colectivos, se empeñaban en seguir decorando sus vehìculos con este arte tan autòctono a pesar de la ridìcula ley, eso hizo que el filete siguiera vivo a pesar de todo. Como todo arte, cambiò a travès del tiempo, y pasò de los vehìculos, al caballete y sumàndose a diferentes objetos y muebles. Hoy en dìaa el filete porteño crece a diario cubriendo las callecitas de buenos aires, decorando colectivos, vidrieras, bares, paredes, y las casas de gente admiradora de este popular arte alrededor del mundo.«
Los tres primeros fileteadores que se conocen son Salvador Venturo, Vicente Brunetti y Cecilio Pascarella. Una anécdota cuenta que en la Avenida Paseo Colón existía un taller de carrocerías en el que trabajaban colaborando en tareas menores dos niños humildes de origen italiano, Salvador Venturo y Vicente Brunetti. Un día el dueño del taller les pidió que dieran una mano de pintura a un carro, que por aquellos tiempos, estaban pintados en su totalidad de gris, que era el color municipal reglamentario. Quizás por travesura o sólo por experimentar, los niños pintaron los chanfles del carro de colorado y esta idea gustó a su dueño. A partir de ese día otros clientes quisieron pintar los chanfles de sus carros con colores y otras empresas de carrocería imitaron la idea.
Segùn el Gobierno Porteño el primer intento serio de valorar el fileteado fue la adquisición de tablas a distintos fileteadores hecha por Esther Barugel y Nicolàs Rubio, con la que realizaron la primera exposición en la galería Wildenstein en 1970.
Por todo èsto, y a pesar de que la exposición le dio un gran impulso al género, ya que era la primera vez que el fileteado pasara a las galerías de arte, nada pudo evitar su ocaso.
Gran parte de esta decadencia de debió a una Ley promulgada en 1975 (Ordenanza de la S.E.T.O.P. Nº 1606/75 actualizada a junio de 1985 y recientemente derogada) que prohibía el fileteado de los colectivos en la Ciudad. A esto se sumó, con la crisis económica, el cierre de la mayoría de las fábricas de carrocerías que mantenían a los fileteadores como empleados y la muerte de mucho de los maestros y artesanos del gremio que no formaron discípulos.
Esta prohibición y decadencia del fileteado hizo que este arte pasara a ganar otros espacios y otros soportes. Nace así la exposición de obras de arte de fileteado en galerías y museos. Las obras expuestas en aquella primera exposición del 16 de septiembre de 1970 se encuentran hoy en poder del Museo de la Ciudad.
Asimismo, se comenzó a usar en la decoración de objetos, en el lenguaje publicitario y en el bodypainting, entre otros soportes. Además, el fileteado fue adquiriendo una gran significación y pasó a convertirse en el emblema iconográfico que mejor representa a la ciudad de Buenos Aires.
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