El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, a través del Programa Bibliotecas para Armar, organiza un encuentro de lectura en torno a la figura de la escritora Salvadora Medina Onrubia, el lunes 16, a las 14, en la Biblioteca Misteriosa Buenos Aires, Warnes 2650. Para celebrar el aniversario de la biblioteca, perteneciente al Hogar San Martín, y en el marco del ciclo de homenaje a escritoras argentinas, habrá actividades especiales de lectura en torno a la figura de Onrubia.
Se trata de un personaje difícil de encasillar: madre soltera, anarquista e intelectual en las primeras décadas del Siglo XX, y a la vez esposa de uno de los hombres más poderosos de su tiempo, Natalio Botana.
Su obra refleja una mirada sobre las mujeres de su época que acompaña los inicios de los movimientos de liberación femenina. Se leerán cartas, fragmentos de su texto teatral “Las descentradas”, y de la novela biográfica “Salvadora”, de Josefina Delgado.
Salvadora Medina Onrubia (1894 – 1972) fue una narradora, poeta, anarquista y feminista de origen judío, nacida en Argentina en 1894 en La Plata, Argentina y fallecida en 1972 en Buenos Aires.

A los 15 años abrazó la causa del joven anarquista llegado de Rusia, Simón Radowitzky. Luego de que este asesinase al jefe de policía de la Capital Federal, Ramón Falcón, realizó gestiones con el presidente Hipólito Yrigoyen para que lo liberaran. Como no lo logró, ayudó a su fuga. Pero luego fue capturado nuevamente, y Salvadora contribuyó a que lo indultaran.
En 1918, comienza su actividad literaria. Fue colaboradora de La Nación, El Hogar, Caras y Caretas y otras publicaciones. Autora de varias piezas dramáticas y propulsora del teatro para niños.
En 1915, se casó con Natalio Botana el creador del diario Crítica, que ella dirigió entre 1946 y 1951 después de la muerte de su esposo.
En 1931 José Felix Uriburu clausuró el diario y encarceló al matrimonio. Un grupo de intelectuales solicitaron a Uriburu su «magnanimidad» por su «triple condición de mujer, poeta y madre». Pero ella no estuvo de acuerdo con este pedido y desde la cárcel manifestó su desprecio a Uriburu con la siguiente carta













