Fastidio síntoma que se emplea cuando no se sabe cómo actuar, sensación incómoda para uno mismo por no entender cómo manejar la situación. Sentir enojo con uno mismo como así también con nuestro entorno.
El no poder tomar una decisión cuanto menos expresarla, pensar que a través del enojo, aquel que tenemos frente a nosotros entiende que nos sucede o que deseamos hacer.
De pronto, se trata de una persona que desea irse a vivir sola, independizarse, por lo tanto presupone que agrediendo, gruñendo a la persona con la que convive le resultará más simple enfrentar su realidad.
Termina por momentos fastidiando a su entorno creando una situación cada vez más compleja, no siempre se logra controlar los pensamientos permaneciendo callado a sabiendas de que es la mejor opción.
Para quien se encuentra en crisis intenta inconscientemente manipular a quien considera su adversario. Se transforma en una persona inmadura, no contradecirlo es lo ideal, buscando el modo de tolerar tal episodio.
Es probable que lo mejor sea ponerle un freno a tamaño desgaste mental, saliendo a la búsqueda del diálogo, acercándonos con más facilidad a un acuerdo. Estas reacciones las provocan personas que no alcanzan a expresarse con claridad, sin saber cómo atravesar la frontera hacia la madurez.
Madurez no pasa por un tema de edad tan sólo de concientizarse, aceptar que el fastidio no conduce a ningún camino positivo, mientras que el diálogo transporta al crecimiento.
Mercedes Giangrande












