Cuál es el motivo que el deber dinero provoque tal angustia, más aun cuando no encontramos la solución. Pensamos en buscar actividades laborales alternativas, sumándolas a las que ya tenemos, no obstante de lo poco que se encuentra en plaza no nos coinciden los horarios.
“Dar” la posibilidad de salir adelante, de hecho si tramitamos un crédito es para resolver tanta problemática, asumir los intereses que nos correspondan, continuando la búsqueda de obtener mayores ingresos.
“Impotencia” que se siente cuando no se obtiene el mismo, dado que son tantos los requisitos que solicitan que no se llegan a reunirlos. La “necesidad” es tan amplia que nos ocupa todo el día, la misma se transforma en desesperación por no encontrar una salida, tratando de evitar que atente a nuestra salud psíquica como así también física.
“Empezar” a que de pronto nos entiendan si por momentos nuestra sonrisa disminuye, solicitando a la vez comprensión de nuestro entorno. “Razonar” término fuerte que no siempre podemos emplear para darnos cuenta cómo llegamos a esta situación desagradable por cierto.
Nos sentimos “oprimidos” sin saber cómo aflorar hasta que una luz blanca nos ilumina corriéndonos de tal lugar abriéndonos el camino en busca de una solución acertada.
Mercedes Giangrande












