En Palermo, particularmente en el área de Las Cañitas, varios bares y restaurantes han sido cerrados recientemente. La razón oficial dada son problemas relacionados con la gestión de la basura.
Las inspecciones son realizadas por la Agencia Gubernamental de Control, que está bajo la autoridad del Gobierno de la ciudad. De acuerdo a la normativa, acumular desechos dentro del establecimiento o en la acera de tal manera que afecte la limpieza, atraiga plagas o represente riesgos, justifica una clausura preventiva por amenaza a la salud pública.
El contexto explica en parte el endurecimiento de las medidas. Según los medios La Nación y Clarín, han aumentado las quejas de los vecinos por basura fuera de horario y suciedad en las calles, lo que ha llevado a intensificar los controles.
Sin embargo, la versión desde otra perspectiva no es tan clara. “Dicen que sacaron mal la basura, pero muchos afirman que el camión no pasó”, relata un residente del área de Arce y Jorge Newbery, quien está al tanto de lo que sucede en el barrio. Además, menciona: “Cerraron lugares como Sensu, antes ya había ocurrido con Kido, y otros más. Hay algo extraño en cómo se están produciendo estos cierres”.
Entre los dueños de negocios, el argumento es similar: sostienen que respetan los horarios, pero el problema surge cuando la recolección falla y los residuos quedan en la calle, lo que termina ocasionando sanciones.
De esta manera, el conflicto se presenta. Por un lado, la Ciudad intenta organizar la limpieza y atender las quejas. Por otro lado, los del sector gastronómico y los vecinos piden controles más claros y un sistema que funcione de manera efectiva.













