Por Dani Càceres. Sea cual sea tu postura con el copyright online, lo normal es que creas que un proyecto artístico consistente en diez horas de ruido estático esté a salvo de reclamaciones.
Pues te equivocabas. De hecho, el músico tecnólogo Sebastian Tomczak tiene cinco denuncias diferentes relacionadas con su vídeo 10 horas de Ruido Blanco de Baja Intensidad. Dos de estas denuncias provienen de la misma fuente.
Todo empezó cuando subió su proyecto sonoro a Youtube y los bots de la red social decidieron que había pirateado contenido. El hecho de que los sonidos de Sebastian no tuvieran nada que ver con la fuente original parece que es irrelevante.
No obstante, no se le ha pedido que elimine su trabajo… solo que permita que las sanguijuelas legales obtengan los beneficios que produzca su obra.












