Muchas veces, cuando escribimos artículos, gacetillas o nos situamos frente a algún texto en particular, que refiera a graffitis, caemos en la duda si tal obra de arte urbano es graffiti o mural.
Según algunos artistas, una diferencia entre ambas obras es que el mural se realiza sobre paredes o muros, mientras que los grafitis sobre inmuebles urbanos (Sic). Grafiti es un término tomado del italiano ‘graffiti‘, que se traduce a marca o inscripción hecha rascando o rayando un muro.
Sin embargo, para otros entendidos, Grafiti es la castellanización del término italiano graffiti. Los grafitis son inscripciones o signos anónimos o no, escritos, dibujados o pintados en soportes del espacio público, tales como fachadas de edificios, vagones de metro, pavimentos o techos. De este modo, podemos integrar a este arte también dentro de los muros. Por ello, los murales no guardan la exclusividad de sus manifestación en las paredes de la ciudad pues pueden compartirla con sus primos graffitis.
Vale destacar que los primeros (grafitis) surgieron tras movimientos culturales experimentados en Norteamérica y América Latina, que fueron adquiriendo popularidad entre los ‘artistas callejeros’ llamados grafiteros. Algunos expertos en el tema como Lynn, N y Lea J.S sostienen que «el grafitis se forma a través del texto, el contenido y la opinión social; formando así una comunicación visual«.
Respecto de los murales, destacamos la monumentalidad de la imagen y la poliangularidad que se le atribuye a la misma y que permitirá romper el espacio plano del muro son otra de sus características más salientes.













