Sin embargo, detrás de esta mezcla deliciosa y aparentemente saludable por la leche, hay una verdad que probablemente nadie sabía, y es que, su ingesta frecuente podría estar impidiendo la absorción de nutrientes.
Por eso, el café contiene taninos, compuestos que le otorgan ese sabor amargo característico. Al mezclarse e ingerirse con leche no permite que el calcio sea absorbido por el organismo para el fortalecimiento de los huesos.
De hecho, según informa el Diario El Oriental, un especialista señala que es fundamental consumir una cantidad suficiente de este nutriente. De lo contrario, el cuerpo optará por usar las reservas acumuladas de calcio en nuestros huesos, lo que los debilita y a largo plazo aumenta el riesgo de padecer osteoporosis.
“Las personas con diagnóstico de osteoporosis tienen un mayor riesgo de sufrir fracturas. Además, un buen aporte de calcio en la dieta regula la función cardiaca, participa en la secreción glandular y es el segundo mensajero para diferentes procesos fisiológicos, como la contracción muscular, liberación de hormonas y neurotransmisores”, explicó el nutricionista para Gestión..
De este modo, el calcio lo podemos encontrar en diferentes alimentos como la leche, el queso, el yogurt, la espinaca, el apio, entre otros. Por ello, el especialista detalla la cantidad que necesita cada persona según su edad.
Niños: 1-3 años: 700 mg/día; 4-8 años: 1000 mg/día; 9-13 años: 1300 mg/día.
Adolescentes: 14-18 años: 1300 mg/día.
Adultos de 19 a 59 años: 1000 mg/día.
Adultos mayores: mujeres de 60 a más 1200 mg/día. Varones de 51 a 70 años: 1000 mg/día y varones de 70 a más: 1200mg/día.
Gestantes y lactantes: 14 a 18 años (1300 mg/día); 19 a 30 años (1000 mg/día) y 31 a 50 años (1000 mg/día).












