“Slop” fue elegida como palabra del año y no es casualidad. Resume el cansancio digital frente a la avalancha de contenido hecho con #IA que invade redes, buscadores y plataformas todos los días.
El término, que antes se usaba para hablar de barro o desperdicio, hoy se aplica a videos, textos e imágenes de baja calidad, producidos en masa y sin valor real. Mucha cantidad, poca creatividad.
Merriam-Webster definió #slop como contenido digital mediocre generado, generalmente, por IA. Y explicó que cada vez más personas buscan la palabra porque reconocen ese “contenido basura” cuando lo ven.
The Economist también la eligió porque refleja el caos actual de #internet. Materiales irrelevantes, falsos o vacíos que se multiplican gracias a herramientas capaces de generar cosas en segundos.
El problema es que la IA ya se alimenta de su propio slop. Modelos entrenados con contenido generado por otros modelos, en una rueda que degrada aún más la calidad.
No todo lo hecho con IA es slop, aclaran expertos. La clave está en la intención: si se usa para mejorar algo, suma; si solo sirve para llenar internet de ruido, es parte del problema.













