El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, expuso su plan para evitar que las villas sigan creciendo en la Ciudad de Buenos Aires, con un enfoque que combina control urbano, fiscalización de la política social y eliminación de intermediarios. Según su diagnóstico, los intentos de urbanización aplicados en los últimos años “fracasaron” y terminaron consolidando situaciones de informalidad y pobreza estructural.
De este modo, Macri cuestionó, según lo informado por la Revista Noticias, el modelo que priorizó la expansión territorial de los barrios populares sin resolver problemas de fondo. En ese sentido, sostuvo que una urbanización mal planificada puede incentivar nuevas ocupaciones y generar un impacto negativo también sobre la clase media, al tensionar servicios e infraestructura.
Por ello, uno de los ejes centrales del plan es el endurecimiento de los controles sobre los comedores comunitarios, política que derivó en un fuerte cruce con Juan Grabois. Una fiscalización integral realizada por el Gobierno porteño detectó graves irregularidades en el sistema de cobertura alimentaria.
No obstante el control de las villas iniciado, también, el Jefe de Gobierno porteño, procedió a perseguir a todos aquellos que usurpen edificios en la Capital. Tal es el caso del inmueble ubicado en Guatemala y Juan B Justo del bario de Palermo, que fue desmantelado de ocupantes este Viernes .06 de Febero por la mañana.
Al respecto Jorge Macri expresó contundentemente: «Se terminó la época de la resignación y la tibieza». Además concluyó: “Algunos quieren que la Ciudad se parezca a lo peor del conurbano y no lo voy a permitir. Esta Ciudad tiene un estilo de vida que voy a cuidar y proteger. Lo que sea ilegal no va conmigo. Será difícil, será complejo, pero estoy dando esa batalla: en la Ciudad porque la propiedad privada se respeta”, finalizó.













