Desde muy pequeños nos enseñan que la leche es puro calcio para nuestra vida. Así es que, desde el seno maternal, nos alimentamos con la leche de nuestra madre, hasta llegar a la mamadera y, así, finalizar con la taza que nos acompañará hasta el final de nuestras vidas.
Todo permanece natural, durante nuestra juventud,, hasta que, con la llegada de la vejez, comprendemos que la osteoporosis o enfermedades afines, nos enseñan que los huesos necesitan imperiosamente de calcio, y es allí, cuando nuestros médicos de cabecera, nos sugieren leche como principal fuente de vida y ayuda.
¿Cuánto calcio te aporta un vaso de leche?
Un solo vaso de leche nos aporta unos 310 mg de calcio. Esto es un 30% de la cantidad diaria de calcio que necesitamos para cubrir con los requerimientos mínimos diarios de calcio. Por este motivo, podemos considerar que la leche es una buena fuente de calcio para nuestro organismo
¿Cuánto calcio aporta 1 litro de leche?
La leche contiene unos 110 mg de calcio por cada 100 ml de producto aproximadamente3. Esto quiere decir, que un vaso de leche de 200 ml nos aportaría unos 220 mg de calcio, aproximadamente un 28% del VRN para el calcio.
¿Cuánto calcio tiene 100 gr de leche?
Si la leche contiene, de media, unos 125 mg por cada 100 gramos de calcio, algunos de estos alimentos se acercan mucho a esta cantidad o incluso la superan
¿Cuál es el alimento que más calcio aporta?
Tabla de alimentos ricos en calcio
ALIMENTOS CONTENIDO EN CALCIO
Acelgas, cardo, espinacas, puerro… 114-87
Queso en porciones 98
Nueces, dátiles, pasas… 70
Aceitunas 63
Según el Portal «Cuidate Plus» un vaso de leche de 250 mililitros (equivalente a una ración) contiene unos 300 miligramos de calcio, es decir, entre el 27 y el 37 por ciento del requerimiento medio estimado de calcio. Aunque hay otros alimentos, como el pescado, algunas verduras, las legumbres o los frutos secos que también aportan calcio, su aporte es inferior. Así, para ingerir la cantidad de calcio contenida en un vaso de leche, se deberían tomar casi medio kilo de espinacas o 150 gramos de almendras cada día.
Además, el calcio de los productos lácteos es particularmente biodisponible, es decir, más fácil de asimilar, por el alto contenido en lactosa, así como por la ausencia de inhibidores de su absorción. “La leche aporta proteínas de alto valor biológico y es la principal fuente dietética de calcio, no solo por su elevado contenido en este mineral sino también por su alta disponibilidad, gracias a otros componentes tales como la vitamina D o el fósforo”, explicaba el presidente de la Fundación Iberoamericana de Nutrición, Ángel Gil, con motivo de la presentación del informe La leche como vehículo de salud en la población, a principios de junio. “A estos se suma una adecuada densidad nutricional, fruto de su elevado perfil nutricional en relación al valor calórico total, lo que convierte a la leche en un alimento completo y equilibrado, fácilmente incorporable incluso a las dietas más restrictivas”, añade.
Y es que, en relación con las calorías que aporta, la leche y los productos lácteos poseen elevados niveles de nutrientes. Son fuente de vitaminas hidrosolubles B1 y B2 y liposolubles, como la vitamina A y la D. Además, aportan otros minerales como potasio, magnesio, zinc, yodo y fósforo. En la leche también hay más de doscientos ácidos grasos distintos y, en comparación con otros alimentos, muchos de ellos son ácidos grasos de cadena corta, lo que facilita su digestibilidad.
Por otra parte, algunos expertos advierten que los valores nutricionales y energéticos difieren mucho de un producto lácteo a otro, especialmente, existen diferencias significativas en el contenido de lactosa.
No obstante, la leche es un alimento nutritivo, que aporta muchos nutrientes, además de agua y minerales. Es rica en proteínas y azúcares, importantes para el organismo. Entre las proteínas destaca la caseína, diversas seroglobulinas y albúminas, así como otras de utilidad como la lactoferrina













