Crónico Bar es un sitio de interés cultural por su trayectoria y aporte a la identidad del barrio
Crónico Bar es un referente del barrio en la Comuna 14, y fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Fundado en 1988 y ubicado en Jorge Luis Borges 1646, frente a la Plaza Cortázar (Plaza Serrano) en el barrio de Palermo, es considerado un referente histórico y parte de la identidad cultural de la zona.
Este bar nació como proyecto legislativo, donde se declaró de Interés Cultural. Este lugar es sitio emblemático del barrio fundado en 1988, lo que merece su nominación debido a la alta rotación comercial en esta zona de Palermo, frente a la Plaza Cortázar (ex Plaza Serrano). La marquesina original tenía seis metros de largo por uno de alto y había sido obra del artista plástico ya fallecido Carlos Uría.
Sus actuales dueños son Darío Gigante y Martín Isola forman parte de la segunda generación de dueños que buscan mantener el espíritu original del lugar. Vale destacr que ambos compraron el fondo de comercio del local en 2002.
Asimismo, su creador era Coco Palmieri, quien dijo que el nombre fue su invención por una cruza entre los diarios Crónica que empapelaron las paredes y el apellido del dueño, a la vez que afirmó “Nosotros éramos muy amigos y, de manera ocasional, también llegué a trabajar como encargado del bar. Me acuerdo que al principio, no sé por qué, la cerveza se servía con huevo duro. Nunca pude olvidar ese detalle”.
Vale resaltar que, la primera decoración del bar se llevó adelante con recortes del diario Crónica, detalle que le daba al lugar una atmósfera entre irónica y sensacionalista. De ahí vendría el nombre. Además su primer dueño se llamaba García como Héctor Ricardo, periodista y creador del diario. Crónico buscaba hacerle un poco de sombra a El Taller, bar pionero de una zona que luego se convertiría en boom inmobiliario
Por otro lado, Crónico Bar , desde sus origenes al día de hoy, sigue manteniendo una estética de rock & cerveza, oscuro y recio que fue pasando de boca en boca a través de generaciones. Se trata de un bar de referencia cuando ya no hay clásicos en Palermo. Recuordaba Darío Gigante que “Charly García terminaba de tocar en Palladium, venía para acá y se pedía un sánguche de milanesa completo. Pappo estacionaba la moto y se subía al escenario con cualquier banda, no importaba quién estuviera. Tocó Sumo sin Luca. Los Ratones. La Mississippi…”. Y agregbaa que “la gente viene en ojotas y bermudas. Hubo un tiempo en que la cocina de Crónico llegó a estar abierta las 24 horas y puedo decir que somos, históricamente hablando, el bar más económico de la zona: averiguamos los precios y nos ponemos un poco por debajo. La hamburguesa casera que ahora se come por todos lados, se puso de moda en Crónico. Hamburguesas caseras, milanesas caseras, pizza. Fuimos pioneros de la papa bastón cuando todo estaba dominado por las McCain…”.
En efecto y para cerrar, en Crónico se sirven platos simples y variados, aunque también se ofrece asado y diversos tragos. Como se ha visto, el bar Crónico forma parte del acervo cultural en particular del barrio de Palermo, y en general, de la Ciudad.













