
El sábado 31 a través de una entrevista a Daniel Vega, guía de la dirección de Patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, se podrá acceder a los miradores de tres edificios emblemáticos de la Ciudad: Palacio Barolo, La Prensa, y el Congreso de la Nación.
El Palacio Barolo, ubicado en el barrio de Monserrat, fue construido por el arquitecto italiano Mario Palanti para el empresario Luigi Barolo. Inaugurado en 1923, fue en ese entonces el edificio más alto de Sudamérica, hasta que se construyó el Kavanagh en 1935. El Barolo fue el primer edificio de hormigón armado de casi 100 mts. de altura y está rematado por un faro giratorio de 300.000 bujías en el piso 22 que, en 1923, transmitió con sus luces el resultado de la pelea por el título mundial de boxeo entre Luis Angel Firpo y Jack Dempsey en Nueva York. En el año 2010, el Gobierno de la Ciudad impulsó la restauración del magnífico faro para que participara, con su destello, de las fiestas del bicentenario argentino. Tanto Palanti como Barolo eran admiradores de Dante Alighieri y en el edificio hay referencias a la Divina Comedia, como la división general del proyecto en tres partes, que se corresponden con el infierno, purgatorio y cielo de la obra. Además, el edificio tiene reminiscencias de la arquitectura de la India, ya que Palanti tomó referencias del Palacio de los Vientos en Jaipur y del templo Rajarani en Bhubaneshvar.
Edificio Congreso de la Nación. En 1889, frente a la necesidad de asignar al Poder Legislativo una sede definitiva, el presidente Juárez Celman envió al Congreso de la Nación un proyecto de ley que proponía como locación para un nuevo Palacio Legislativo la manzana comprendida por la calles Entre Ríos, Combate de los Pozos, Victoria (hoy Yrigoyen) y Rivadavia. La elección del lugar implicaba delinear un eje cívico en torno a la Avenida de Mayo, en cuyos extremos se situaría la Casa de Gobierno y el Cabildo histórico, por un lado, y el Congreso Nacional, por el otro. La construcción de este palacio, sede del Congreso Nacional, comenzó en 1898, conforme al diseño del arquitecto Víctor Meano. El escultor Jules Dormal (uno de los constructores del Teatro Colón, junto con Meano) completó la obra, respetando el proyecto original. El edificio se inauguró en 1906, pero no se terminó hasta 1946. Su cúpula, de 80 metros de alto, es una de las más grandes de la Ciudad. El estilo corresponde al alto academicismo italiano de fines del siglo XIX. El edificio está íntegramente revestido en piedra caliza gris, con basamento de granito. El 28 de diciembre de 1993, el decreto 2676 del Poder Ejecutivo Nacional declaró al Palacio del Congreso “Monumento Histórico y Artístico Nacional”. Entre sus consideraciones, el decreto establece que el edificio del Congreso constituye un referente de nuestra identidad cultural, por lo que se considera necesaria la preservación y presencia física de sus valores históricos y estéticos.
Todo el contenido mencionado puede verse de forma virtual desde las redes sociales del Ente de Turismo de la Ciudad como desde la web Cultura en Casa, donde cada sábado se destacará en la home un video de este ciclo que luego quedará alojado en la sección Qué hacer, tours virtuales, sección donde aún pueden verse todos los espacios y muestras de la primera y la segunda edición de este ciclo.
El edificio La Prensa – Casa de la Cultura, ubicada en el barrio de Monserrat, es la antigua sede del diario La Prensa y uno de los edificios del siglo XIX más lujosos de la Ciudad. Se encuentra muy cerca de la Plaza de Mayo y hoy pertenece al Gobierno de la Ciudad, que organiza allí distintos espectáculos, cursos y talleres, además de poseer oficinas públicas. Construido en 1898 por los ingenieros Carlos Agote y Alberto Gainza para albergar el diario de José C. Paz, fundador de La Prensa, cuenta con majestuosos interiores construidos por empresas francesas, entre los que se destaca el magnífico Salón Dorado, en el primer piso. El edificio (de seis pisos y dos subsuelos) se estructura en torno a un patio central. En su momento se lo dotó de la última tecnología de la época: un sistema de comunicación interna de tubos neumáticos, teléfonos y emisores y receptores de cables de noticias. Corona el edificio una magnífica farola de bronce dorado, representación de la diosa de la sabiduría Palas Atenea.













