Los choferes de la línea 60 que cortaban esta mañana la avenida Mitre en Avellaneda en su acceso al puente Pueyrredón, en el marco del conflicto que paraliza el servicio por el despido de más de medio centenar de trabajadores de la empresa Monsa, comenzaron a marchar después de las 8.30 hacia la ciudad de Buenos Aires, dejando habilitado uno de los carriles de esa mano.
El conflicto, que ya lleva más de dos semanas, se agudizó esta mañana, cuando en la cabecera de la empresa en el barrio porteño de Constitución se hizo presente la Policía Federal con una orden judicial, en momentos que los trabajadores realizaban una asamblea.
«La situación es muy delicada, vinimos al puente a realizar la protesta porque en la cabecera de Constitución, ubicada en la calle Guanahani al 200, donde realizábamos una asamblea, la policía rodeó el lugar y mantiene encerrados a 28 compañeros con camiones de Infantería y también con hidrantes», había contado más temprano a Télam Santiago Menconi, delegado gremial.
El delegado recordó que «existe un lockout patronal», que «hay 53 compañeros despedidos» y que «hasta el momento por parte de la empresa sólo hubo provocaciones y nunca llamaron al diálogo».
Por ello, el Diputado Alejandro Bodart expresó: «La salida es estatizar el servicio, no judicializar el conflicto ni militarizar al personal. Estatizar la 60 con control social permitiría no sólo la continuidad de todos los puestos de trabajo, sino también la de un servicio de transporte clave para el área metropolitana.”
Bodart agregó: «La empresa recibe millones en subsidios del Estado nacional, pero igualmente despide a 53 choferes y no garantiza la calidad del servicio según los parámetros de la CNRT. El transporte no debe ser un negocio privado sino un derecho y, por lo tanto, un servicio público y eficiente.”












