Investigadores japoneses del Colegio Médico de Defensa Nacional crearon sangre artificial que podría ser compatible con cualquier paciente, sin importar su tipo de sangre. Lo cual elevaría las posibilidades de supervivencia de las personas que requieran una transfusión de sangre.
En el estudio que se publicó en la revista Transfusion, se detalla que la sangre artificial consiste en plaquetas y glóbulos rojos que pueden almacenarse de forma segura a temperatura ambiente durante más de un año.













