Por Mercedes Giangrande. Ansiedad provocada por el mismo fastidio de no saber ¿qué hacer? No encontramos el camino justo. Estamos a la búsqueda de ampliar nuestros ingresos, intentando obtener tareas alternativas que incrementen nuestros ingresos.
Sin usurpar ningún espacio que a otro ciudadano le sea útil, no obstante nos movilizamos sin perder tiempo. Dado que la realidad nos muestra que no es tarea sencilla obtener una actividad adicional. Procediendo al ritual correspondiente para hacerla efectiva, dado que la necesidad es imperiosa.
Nos enfrentamos ante una carrera contra el reloj, todo sube de modo desmedido, en otros temas: la vedette del día:
¡¡¡¡¡¡¡las boletas de gas!!!!!!!! Las que se acercan a nuestros domicilios con valores que son un despropósito. Montos desde cinco mil hasta veinticinco mil pesos, las obtuve en mis propias manos. Sumándole las notas que nos llegan a través de los medios, siendo estas para casas de familias.
Idealizando nuestros principios para que el nuevo sustento no se transforme en dádiva. Aprendizaje que con el tiempo, comprenderemos que por complejo que nos haya resultado, munidos de la perseverancia más la actitud, nos brindará un mensaje positivo.
Sin dejar de mencionar el gas, por poner un ejemplo se dejará de usar, pensemos en conseguir leña, más allá de que resulte precario o cavernícola, nos veremos obligados a convertirla en nuestra aliada para lograr cocinar. Haciéndonos de tiempo para el reclamo adecuado del servicio a abonar.












