
Las chauchas son una importante fuente de proteínas vegetales, aconsejadas a cualquier edad. Son remineralizantes, es decir que restauran los elementos minerales necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo humano.
Una opción interesante para una ensalada distinta es agregar jamón crudo o cocido, cortado en tiras y luego ponerle aceitunas negras. Siempre, este tipo de verduras, acepta cualquier buena combinación. Son livianas y frescas, indispensables para comer, sobre todo, en el verano.
Por eso, para su preparación, se pueden lavar las chauchas, retirarle los hilos y cortarle las puntas. Cocinarlas en agua hirviendo con sal por unos 8 minutos aproximadamente. Al sacarlas colocarlas en un recipiente con agua fría para cortarles la cocción. Una vez frías escurrirlas. En paralelo, se pueden hervir huevos, unos diez minutos, y más tarde, sacarle la cáscara y cortarlo en rodajas.
Es importante condimentarla sanamente para que todo se mezcle en su justo. Por ejemplo, colocar sal, limón o vinagre y una pizca de aceite.

A gusto y piacere se puede también, realizar una vinagreta de la siguiente forma: diluir la sal, la Pimienta Negra Molida y el Ajo Deshidratado Alicante en vinagre. Incorporar el aceite de a poco e integrar bien todos los ingredientes. Colocar en una fuente las chauchas, las papas (si ustedes quieren) y el huevo cocido. al final, añadir la vinagreta. Hay que mezclar bien todo para que quede rico y sabroso.
Para cerrar, es importante destacar que, dentro de los vegetales fibrosos, las chauchas pertenecen al grupo de los de color verde. La única diferencia entre los vegetales de diferentes colores es el aporte de vitaminas y minerales. Es por esto que el consumo de vegetales fibrosos debe ser variado, es decir, variando colores y texturas.
Los vegetales verdes (apio, perejil, brócoli, coles de brusela, lechuga, espinaca, acelga, espárrago, pepino, zapallito verde) fortalecen el sistema inmunológico, mejoran la absorción de nutrientes de las comidas, colaboran con el metabolismo, por lo que fomentan el descenso de grasa corporal y muchos beneficios más.
Se pueden consumir los vegetales fibrosos en forma libre y en cualquier momento del día, en crudo (ensalada) o cocidos (horno, microondas, vapor, parrilla, hervido), en preparaciones o en jugos, etc.












