
Los amantes de la naturaleza también tienen su lugar en Plaza Holanda porque allí se halla el Monumento a los animales salvajes y vaya si son salvajes pues, un león pose en su boca, una enorme presa digna de pena para aquellos más sensibles.
Por ello, en la Plaza Holanda (Av. del Libertador y Godoy Cruz) se encuentran dos leones que custodian esta parte del parque. Son dos bellas esculturas que fueron instaladas unos años antes del Centenario de la Revolución de Mayo, imitando unas del Jardin des Tuileries, en París.
Así, el león de Nubia muestra orgulloso su presa, sostenida debajo de su pata. Una tigresa, por su parte, lleva en su boca la presa que dará a sus cachorros de alimento.













