Por Jorge Truscelli. No importa cuánto dura la vida, ni cuán rápido pasa. Lo trascendente es lo que hacemos con ella pues la vida es como un viaje por mar: hay días de calma y días de truenos. Lo importante es ser un buen capitán de nuestro barco.
No llenes tu vida de años, llena tus años de vida. Vive cada día como si fuera el único que dispones para ser feliz, para gozar y para aprovechar el tiempo, pero siempre con situaciones altruistas, que te dejen alguna enseñanza y tú a los demás. Nuestra vida presente es el crisol del cual saldrá nuestra vida futura. Equilibra tus necesidades con tu riqueza y no serás pobre ni rico. Serás simplemente afortunado, de haber sabido aprender, que la vida pasa rápido, para detenernos en circunstancias inútiles y personas que nos rodean, que sólo nos entorpecen el camino , y nos llevan a perder algo, que en la misma es maravilloso pues es el tiempo. Por eso, es algo que jamás comprarás y volverás a tener. Ama la vida , pero con la capacidad de saber elegir donde te paras y quien eliges para hacerlo, ya que «Las decisiones que tomes en esta vida tendrán eco en la eternidad«












