Por Mercedes Giangrande. Me encuentro a la espera del próximo lunes 18/12/2017¿qué sucederá? Si el anuncio: es la entrega del bono que se percibirá en el mes de marzo del próximo año 2018, entre otros puntos, no hay mucho más que hablar.

Si los montos son los publicados por los medios: pesos setecientos cincuenta el máximo, señores jubilados estén atentos para ir gestionando en los bancos que operan, nuevas cajas de ahorro para que se les deposite tamaño capital. Sumándole la perspectiva de convertirlos en dólares.
Hablo de nuevas cajas de ahorro de modo metafórico, dando a entender que tal cifra no tendrá lugar en la caja que poseen en la actualidad. Dicha frase sonará irónica, quizás esbocen una sonrisa, no obstante es para llorar.
Más allá de la utopía, la que debería ser una realidad refiriéndome a la compra de dólares. No por pertenecer a la clase pasiva, en donde los que pueden realizan changas, como vulgarmente se las denomina. Siempre y cuando tengan la suerte de obtenerlas y la salud los acompañe. Sin la necesidad de explicar el porqué de la continuidad de trabajar.
Poseen el derecho de adquirir dólares, tan sólo que hasta el momento es una meta imposible de lograr. Digamos basta de maltratar a esta clase social, siendo que se merece el mayor de los respetos.
Con la ansiedad de esperar si tal evento de gran seriedad, será decorado nuevamente por manifestantes desprolijos. A que me refiero: que también se diga basta a las discusiones fuera de lugar las que concluyen en peleas, balas de goma, heridos, más rupturas materiales significativas












