

«Foro de Baires» estuvo en la Villa Rodrigo Bueno. Este asentamiento se encuentra ubicado en Entre la Av. España, la Reserva Ecológica y la ex Ciudad Deportiva Boca Juniors. La villa Rodrigo Bueno comenzó a formarse en un espacio que hoy pertenece a la Reserva Ecológica.
El predio está dividido en cuatro sectores o manzanas donde residían al 2010 alrededor de 1800 personas, según datos del censo. Según la misma fuente vivían en 2001 356 personas. Sin embargo, según otras estimaciones, en 2010 el barrio estaba habitado por 3600 personas.
El gobierno porteño se niega a urbanizar el lugar y sólo asiste a los habitantes en caso de emergencias. Argumentan que son terrenos pertenecientes a la reserva y que allí no puede haber residentes. Aunque los intentos de relocalizaciones comenzaron en 2005, no prosperaron. En 2011 la justicia en primera instancia ordenó urbanizar el asentamiento; sin embargo, en segunda instancia, con voto dividido, le dio la razón al gobierno. El caso es analizado hoy en el Tribunal Superior de Justicia.
Como sucede con la villa 20, de Villa Soldati, los habitantes también viven al lado de un cementerio de autos, con la contaminación que eso supone.
«La gran mayoría de los vehículos del cementerio de automóviles de las manzanas 3 y 4 (que llegó a tener 587 vehículos) han sido retirados y en el lugar que quedó vacante los vecinos han limpiado superficialmente el terreno y lo destinaron a una plaza de juegos. El terreno no ha tenido remediación, por lo que el plomo sigue allí, a pesar del retiro de los autos, con el altísimo riesgo que ello conlleva», indicó el auditor.
El estudio sobre la salud de los vecinos incluyó 100 niños de entre 2 y 10 años de edad con un mínimo de dos años de residencia en el barrio. De ese análisis surgió que todos los niños comprendidos en el estudio tenían niveles de plomo en sangre.
«El tema con la remediación del suelo es complejo. Hay que definir claramente cuál es el destino de lo que se remueve», indicó Del Gaiso.
Los problemas de vivienda y pobreza no son exclusivos de las villas de Buenos Aires. Según un informe de ACIJ, en América latina una de cada cinco personas en vive en un asentamiento urbano precario.
El mismo informe consigna que en los últimos años los países latinoamericanos invirtieron entre 2% y 8% de su producto bruto interno (PBI) en programas de vivienda para los sectores más pobres. Sin embargo, sigue aumentando el déficit habitacional cuantitativo. «Es decir, la demanda supera ampliamente la construcción de nuevas viviendas», concluye ACIJ. Laura Rocha.
Facundo del Gaiso, auditor porteño por la Coalición Cívica, realizó un detallado informe del estado del asentamiento. «La infraestructura hídrica se encuentra en condiciones inadecuadas (aguas no seguras). Si bien los caños de agua fueron tendidos en 2009, en muchos casos no se realizaron las conexiones domiciliarias. Mucha gente junta agua en tanques, bidones, etc.; otros reciben agua de un camión del gobierno. Casi todos los entrevistados aseguraron contar con tanque y realizar limpieza. La ausencia de cloacas es otro problema importante con consecuencias para la salud. Muchos vecinos juntan agua y tiran el producto de sus necesidades en un pozo ciego», indica el trabajo.












