A inicios de los años 90, la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó el café como una bebida que podría causar cáncer, basándose en estudios que vinculaban su consumo excesivo con un riesgo incrementado de enfermedades como el cáncer de vejiga y de pulmón.
Sin embargo, según publica en su artículo Alexis Paiva Mackcon (periodista del diario La Tecera) el tiempo, los científicos notaron que en muchos de esos estudios se había confundido una simple relación con una causa directa.
Por ejemplo, según expertos en salud que hablaron con el Washington Post, las personas que fuman suelen consumir mucho café. Además, en numerosos estudios iniciales, un gran número de los que tomaban café también eran fumadores.
Cuando los investigadores tuvieron en cuenta este aspecto, descubrieron que la conexión directa entre el café y esos tipos de cáncer era considerablemente menor de lo que se pensaba.
En las décadas posteriores, se han realizado múltiples nuevos trabajos que han concluido que el consumo regular de café puede contribuir a la protección contra algunas enfermedades, incluidos varios tipos de cáncer.
Junto con ello, al analizar en detalle los compuestos del café, se ha descubierto que varios de estos tienen propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas.
Beneficios y propiedades del café
El café posee más de mil sustancias químicas, incluyendo magnesio, potasio, niacina y varias vitaminas del grupo B.
Alejandra Alarcón, nutricionista en la Clínica Universidad de los Andes, menciona a La Tercera: «En términos generales, investigaciones recientes sobre el café han mostrado que es útil principalmente para el manejo del hígado graso y las enfermedades crónicas no transmisibles. Además, por su gran cantidad de antioxidantes, contribuye a proteger el sistema inmunológico».
La Dra. Javiera Salvador, nutrióloga de la Clínica Dávila, añade: «Lo más relevante es que contiene polifenoles, fitoquímicos y antioxidantes, los cuales en algunos estudios han demostrado ser beneficiosos para la salud del corazón».
Un metaanálisis publicado en la revista médica The BMJ en el año 2017 analizó décadas de investigaciones sobre 67 resultados relacionados con la salud. Llegó a la conclusión de que consumir café todos los días era “más beneficioso que dañino”.
En promedio, se descubrió que las personas que tomaban entre tres y cuatro tazas de café diarias tenían casi un 20% menos de posibilidades de morir antes de tiempo, en comparación con aquellos que consumían poco o nada de café.
“El consumo de café parece ser generalmente seguro dentro de las cantidades normales que se ingieren, y los resúmenes de las estimaciones muestran que la mayor disminución del riesgo para diferentes resultados de salud se da con tres o cuatro tazas al día, siendo más probable que beneficie a la salud en lugar de dañarla. Se requieren ensayos controlados aleatorios rigurosos para comprobar si las relaciones observadas son causales”, escribieron los investigadores.
Además, añadieron: “Es relevante mencionar que, excepto durante el embarazo, la evidencia disponible indica que el café podría considerarse como una opción de intervención sin un riesgo notable de causar daño”.













