Esta edición se distingue por las propuestas al aire libre como escenario cultural. Terrazas, jardines, plazas, parques y espacios patrimoniales se transforman en puntos de encuentro para una programación que invita a habitar la Ciudad de otro modo durante los meses de calor. Como novedad, el cine al aire libre amplía la experiencia cinematográfica hacia distintos espacios, mientras que la música en vivo ocupa un lugar central con propuestas de alto nivel artístico que recorren géneros, generaciones y formatos, desde conciertos sinfónicos y música de cámara hasta rock, jazz, tango y proyectos contemporáneos.













