Los yogures pueden ser un alimento ligero y saludable, pero hay que saber elegirlos. Muchos de los yogures que se venden comúnmente en las tiendas y supermercados, se promocionan como alimentos “de dieta”, cuando en realidad están repletos de azúcares y colorantes artificiales.
Al igual que con muchos otros alimentos, la mejor idea es optar por el producto que tenga menos ingredientes en su etiqueta. Mientras menos ingredientes contengan, y más naturales sean, los yogures serán más saludables.
De forma general el yogur contiene proteínas muy útiles para el ser humano y con una mayor digestibilidad que la leche. Además, es una buena fuente de vitaminas del grupo B y A y una excelente fuente de minerales como el calcio, fósforo, magnesio y zinc.
La RAE recomienda como escritura correcta del término únicamente la forma yogur, adaptación del francés yogourt que, a su vez, proviene del término turco yogurt.
Más allá de todo, es un alimento de alta densidad nutricional, fuente de minerales, vitaminas y proteínas de alta calidad, que contribuyen de forma notoria a cubrir los requerimientos de diversos micronutrientes (1). Existe evidencia de que el consumo de yogur se asocia a un patrón alimentario saludable.
¿Deberías comer yogur todos los días?
¿Qué tipo de enfermedades previene el yogurt?
¿El yogur aumenta el colesterol?
¿Qué problemas resuelve el consumo del yogurt?
Es importante resaltar que el yogur es un alimento fermentado ancestral, que aporta alta cantidad de bacterias vivas, seguras y benéficas, además de presentar baja densidad energética, alta densidad de nutrientes, fundamentalmente proteínas y calcio, mejorando además la digestión y absorción de nutrientes.













