Doña Marta dice que la tarta de morcilla no existe y agrega ¿A quién se le puede ocurrir comer eso? Sin embargo, Teresa, con quien se ha encontrado haciendo las compras, concluye: «Marta, si usted no conoce la tarta de morcilla, lamento adelantarle que no sabe lo que se pierde. Yo que usted, ya mismo preparo una y luego, después me cuenta».
Y allá va Marta, derecho a su cocina para hacer la primera tarta de morcilla de su vida, porque Teresa le ha enseñado a cocinarla.
Ingredientes
1 tapa para tarta
1 puñado de pan rallado
230 gr. de morcilla, cortada en rebanadas
1 cucharada de manteca
1 diente de ajo picado
1 cdta. de hojas de tomillo fresco picado
2 huevos
115 gr. de queso del queso que más les guste.
Elaboración
Precalentamos el horno a fuego medio.
Extendemos la tapa para tarta en una fuente para horno previamente rociada con aceite en aerosol (para evitar que se pegue la base). Agregamos el puñado de pan rallado sobre la masa. Reservamos.
Calentamos la manteca en una sartén a fuego medio hasta que comience a burbujear y cocinamos los puerros por aproximadamente 3 minutos (o hasta que estén tiernos). Agregamos el ajo y revolvemos todo durante un minuto más. Retiramos la mezcla de la sartén y reservamos hasta que se enfríe.
En un recipiente aparte mezclamos los huevos, el queso ya cortado en trocitos, sal y pimienta. Revolvemos todo hasta formar una mezcla homogénea.
Dispersamos la mezcla de ajo en el fondo de la tarta. Colocamos ahora las rodajas de morcilla, y luego incorporamos nuestra mezcla de queso, huevos y crema, asegurándonos de distribuirla uniformemente. Espolvoreamos por encima los pistachos picados.
Horneamos durante 30 minutos (o hasta que la masa esté dorada y el relleno haya levado) y dejamos entibiar un poco antes de servir.
Ahora ya saben que la tarta de morcilla es una buena opción para conocer.















