La noche del 31 de octubre es mundialmente conocida como “Halloween” también conocido como “Noche de Brujas”, Noche de Muertos o “Noche de Víspera de Difuntos” (en Latinoamérica), es una celebración moderna resultado del sincretismo originado por la cristianización de las fiestas del fin de verano de origen celta.
De este modo, se celebra principalmente sobre todo en la angloesfera, como Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido y, en menor medida, en otros países, como España y desde hace algunos años en muchos países de Latinoamèrica.
En wathsapp ha circulado varios meses atràs un audio de un Eclesiástico de la Iglesia Católica de la Provincia de San Juan. En el audio le habla a la “familia parroquial” y asì adelantaba que los comercios comenzaron a preparar sus locales y hacer propagandas a la celebración de Hallowwen, diciendo que esta había adquirido mucha popularidad en los últimos años. No sòlo entre los niños y jóvenes, sino también entre algunos grupos de adultos, y, expresaba preocupación porque en algunas escuelas se incentiva esa celebración. Entonces se pregunta el eclesiástico, si en verdad, la sociedad conoce y sabe que es lo que en realidad lo que se celebra y si se conoce el origen de esta celebración. En su relato, expresaba que “Halloween no es una fiesta inocente, pues tiene un trasfondo de ocultismo, propio de las corrientes satánicas”, no es una noche inocente porque es la noche del año nuevo para brujos y brujerías donde se invoca el poder del maligno”
“Quizá, (dijo) el Arzobispo les parezca una exageración, pero ese es el verdadero trasfondo de esta fiesta que para los niños, el comercio los hace inocente”.
Así, la fiesta de Halloween en Argentina se ha ido volviendo popular gradualmente y, en la actualidad existen varios sitios que ya realizan esta celebración ya desde hace varios años. La tradición exige usar disfraces de monstruos, zombies, vampiros y demás criaturas demonìacas, mientras, en el caso de los niños, recorren casas de los vecinos buscando caramelos, dulces y chocolates. En caso de los adultos, en nuestro país, esta festividad suele ser festejada con mayor intensidad en boliches bailables, discotecas y clubes, que durante esta noche incitan a los jóvenes a asistir usando disfraces aterradores.
Sus raíces están vinculadas con la conmemoración celta del “Samhain” y la festividad cristiana del “Día de Todos los Santos”, celebrada por los católicos el 1 de noviembre. Se trata en gran parte de un festejo secular, aunque algunos, como el Arzobispo referido más arriba, consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la Gran hambruna irlandesa.
El hecho de que esta fiesta haya llegado hasta nuestros días es, en cierta medida, gracias al enorme despliegue comercial y la publicidad engendrada en el cine estadounidense.
En Argentina, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hay varios lugares (como boliches bailables y casas particulares) donde el fin de semana se ha festejado anticipándose a la Noche de brujas, mientras otros aguardan fielmente la fecha exacta para dar comienzo a la larga jornada de Halloween












