La Legislatura también dispuso este jueves la colocación de una placa conmemorativa al cumplirse cien años del nacimiento del gran músico, bandoneonista, compositor y director de orquesta Aníbal Carmelo Troilo en la “Esquina Aníbal Troilo”, ubicada en la intersección de las calles Paraguay y Paraná. Los impulsores de la iniciativa aprobada sobre tablas fueron el diputado Jorge Taiana y su par María Rachid (FpV).
Los fundamentos destacan que allí «pasó muchos momentos y compuso varias de sus obras más notables. Fue allí donde el Gordo Aníbal Troilo inmortalizó sus tertulias y el rito de largas charlas con parroquianos asiduos u ocasionales. En ese bar, el Gordo Pichuco -considerado por muchos tangueros un símbolo de porteñidad y bohemia- solía elegir la tercera mesa entrando por Paraguay y prefería el whisky con queso cheddar. Hace 44 años los hermanos asturianos Pedro, Pepe y Faustino Fernández compraron el bar, que a principios de siglo fue almacén y despacho de bebidas. Hasta que murió Troilo, en 1975, compartieron dos décadas de cafés y tertulias. Para Troilo ese mundo era, entre infinitas cosas, el bar de la esquina de su casa. Un sitio que fue declarado como la esquina de Aníbal Troilo por un decreto del entonces intendente Julio César Saguier.
Por otra parte se dispondrá la colocación de una placa en memoria de Franca Jarach en la calle Sucre entre Virrey Vértiz y 11 de septiembre sobre la Plazoleta Gral. A. J Sucre, con la leyenda: «Este jacarandá recuerda a Franca Jarach detenida desaparecida por el terrorismo de Estado el 25 de Junio de 1976», fue dispuesta hoy por el cuerpo legislativo porteño.
Franca Jarach nació el 19 de diciembre de 1957. Su mamá, Vera Vigevani de Jarach, Madre de Plaza de Mayo y Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires, cuenta que siempre sobresalió «por ser una joven muy creativa y estudiosa, que estaba convencida de que a partir de la educación y de la solidaridad se podía cambiar el mundo y en pos de ello luchó». Cursaba en el Colegio Nacional con un promedio cercano a diez y fue abanderada. Desde primer año fue delegada en el Centro de Estudiantes e integró la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) de la que fue echada tras la misión Ivanissevich que intervino todas las casas de estudios. En su último año, amonestada por participar de una asamblea estudiantil que se desarrolló durante tres días fue expulsada. Terminó la secundaria dando exámenes libres de todas las materias en el Liceo Nº 9. El 25 de Junio de 1976, cuando tenía 18 años, fue secuestrada en la calle y llevada a la ESMA. Una sobreviviente declaró que la vio poco tiempo después de su detención y, recién en el año 1983, Vera Jarach supo el destino de su hija: había sido víctima de uno de los «vuelos de la muerte» en manos de la dictadura cívico militar.
También «La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires vería con agrado que el Poder Ejecutivo profundice y difunda acciones de concientización ciudadana sobre la donación de órganos en los establecimientos educativos de nivel secundario de la Ciudad de Buenos Aires», expresa una declaración aprobada hoy sobre tablas.
«Está demostrado por medio de numerosos estudios, que enseñar, informar y capacitar en las escuelas tiene un efecto “cascada” porque muchos de esos adolescentes introducen el tema en sus hogares e instan a sus padres a adquirir dichos conocimientos. Que pensar en pos de la otra persona, muchas veces desconocida. Teniendo en cuenta que través de la donación puede continuar con su vida íntegramente y desarrollarse como individuo en la Sociedad. Que la enseñanza, capacitación e información sobre el tema es una acción solidaria, cultural, simple y económica. Conocer e informarse sobre las bondades de la donación de órganos es nuestra mejor forma de salvar vidas y ayudarnos a nosotros mismos, y por ende a una importante reducción de muertes», dicen los fundamentos del despacho emitido por la comisión de Educación Ciencia y Tecnología a partir d e una iniciativa de la diputada Paula Oliveto (CC).
Para cerrar, a través de dos resoluciones aprobadas este jueves 12 de Junio, aconsejadas por la comisión de Cultura, fueron declarados sitios de Interés Cultural el cine Gaumont y el «Bar Catedral Tango».
A instancias de un proyecto de los diputados Roberto Quattromano (PRO) y Cristian Ritondo, Vicepresidente 1º de la Legislatura, fue declarado sitio de Interés Cultural el “Bar Catedral Tango» en el barrio de Mataderos y se resolvió además la colocación de una placa «por sus valores históricos y culturales».
En el mismo sentido, por autoría de la diputada María Rachid y de su par Jorge Enrique Taiana (FpV), estableció idéntico reconocimiento al cine «Gaumont» situado frente a la plaza de los Dos Congresos. Se colocará una placa por «por su invalorable aporte al cine argentino y latinoamericano». Se destacó entre los fundamentos «que el cine Gaumont tiene un carácter identitario y cultural porque es un patrimonio para la Ciudad de Buenos Aires. Es un espacio fundamental para la promoción y difusión del cine argentino, ya que allí se proyectan también películas de producción independiente que no tendrían la posibilidad de exhibición en otros espacios. El espacio INCAA ha generado en este cine un ámbito para las proyecciones del cine argentino y latinoamericano.
Foto Legislatura Porteña












