
Esta semana floreció por primera vez la Victoria cruziana que vive en el Jardín Botánico desde hace un mes.
La Victoria cruziana del Jardín Botánico fue donada en diciembre de 2019 por Javier Tarillo Egner (Vivero Naturalia) y es cuidada con pasión por sus técnicas Gabriela Cutrera y Silvia García Lois, junto a los voluntarios del Jardín.
A esta planta se la conoce también como Irupé, nombre venido del guaraní que significa platos del agua y ha servido como objeto de diversas leyendas entre los pueblos originarios, desde las más románticas a las más trágicas.
Desde el inicio de los tiempos, los irupés han vuelto al Jardín Botánico para dar a sus visitantes un regalo especial de belleza.












