Muchos turistas dicen que el café «The New Brighton» es uno de los más hermosos de Buenos Aires. Vale destacar que, desde el comienzo en 1908, hasta su cierre en 1976, el establecimiento funciono como una boutique de moda. «The New Bridghton» fue una de las tiendas más emblemáticas y lujosas de nuestro país e, incluso, fue visitada en 1925 por Eduardo de Windsor.
El Brighton posee muebles de madera maciza, cristalería suntuosa, luminaria de época y un piano negro de cola.
Informes
Lunes a Viernes de 8 a 0 hs.
Sarmiento 645 – CABA
11 5914 3425 (Reservas o Consultas)
El gran salón del The New Brighton mantiene el ambiente decorativo de la belle époque, con sus característicos vitraux y madera tallada. Las paredes están revestidas de cedro importado de Inglaterra y la barra, protagonista absoluta, es una pieza de madera que viene a recrear a los clásicos pubs irlandeses.
Algunos comensales dicen que es un lugar muy lindo: «El local es una ex sastrería de los años 30/40 muy preservada en su ornamentación. Alli funcionó hace unos años un restaurante celebre «Clark’s».
Otros lo catalogan como un pintoresco restaurante porteño: «Lugar pintoresco para visitar en Buenos Aires. Es como retroceder en el tiempo y sumergirse en un restaurant londinense. Lo único que no me gustó de la decoración son los animales embalsamados que están en las paredes. Éso lo sacaría de una. El resto, todo muy cuidado. La comida, buena. Pedimos el menú ejecutivo. Notablemente más barato q cualquier plato de la carta, los cuales me parecieron algo caros. Si querés almorzar en un lugar distinto, no dejes de ir.»
Por otro lado, también agregan que es espectacular experiencia : «Un lugar estilo clásico, con una buena atención, cordial y preocupada. Lleno de historia y emociones. La carne exquisita y en su punto. Llegamos por esas casualidades del destino y nos vamos felices. Recomiendo el ojo de bife a la bordalesa y el dio de espinaca, que comenzó como entrada, pero terminó de perfecta compañía para el plato principal. La atención de José un 10.»
No obstante su construcción, otros se halagan la comida: «Maravilloso lugar, con la formidable arquitectura del inicio del siglo XX. Rica comida, buena atención y pianista, ¡me gusta, me gusta, me gusta !»
Son imágenes de la Ciudad.













