Viajar es la belleza de disfrutar de un atardecer, de un día en la playa, de una tarde en la plaza de algún pueblo, sin más que hacer que exprimir ese instante. Es charlar con los amigos y con nueva gente en un nuevo marco vivencial. Es constante aprendizaje. Son risas, a veces lágrimas, que se animan a asomarse en esos lugares remotos a los que sólo llegamos cuando estamos viajando.
¿Por qué viajamos?. Porque es mucho más que un placer, un descubrimiento y conocimiento. Porque es una necesidad… por tantas razones…
Esta apasionante actividad no le gusta a todos hay quienes disfrutan de ella y obtienen beneficios psicológicos importantes, más de los que creemos.
El viaje puede ser un inicio, un viaje de placer, de desesperación, un viaje romántico, un viaje de descubrimiento, incluso un viaje neurótico… hay un viaje para cada estado de ánimo, para cada personalidad.
El viaje es una continua variedad de sensaciones y de incorporación de nuevos eventos psicológicos, de activación de millones de neuronas a un tiempo.
El hombre desde que es hombre, siempre estuvo fascinado de lo que había más allá de lo conocido habitualmente. Ese ímpetu de conocer, impulsó al hombre a embarcarse en innumerables travesías. Quedan allí todos los grandes episodios de exploración del ser humano. El fin aventurero del hombre es lo que le impulsa a viajar, ciertamente, pero hay muchas otras razones que impulsan a embarcarse en un viaje.
El hombre viaja para escapar de la rutina, del estrés y de la monotonía. Muchos viajan para conocerse a sí mismos, para explorar el mundo… para iniciar, también, una “autoexploración”. Es decir, en ocasiones, un viaje puede convertirse en un “viaje interior”.
En cierto sentido, los viajes son una terapia psicológica. Durante tu viaje soñado estás viviendo algo diferente y compartiéndolo con parejas y amigos. Los problemas quedan a un lado y se hacen muy pequeños en comparación con la grandeza del descubrimiento de otros paisajes, otras personas, otras historias. Una catarsis. Sentir la vida intensamente, eso es viajar.
Foto internet
Patricia Núñez Vega













