El origen del café con leche y su primer consumo e invento registrado lo encontramos en Austria. O al menos el primer origen en Europa, ya que probablemente en Oriente Medio ya se habría consumido así. En una batalla de Viena, los ejércitos cristianos expulsaron a los invasores turcos de Kara Mustapha de Viena. En ese ejército se encontraban tropas austriacas, entre las cuáles estaba un polaco llamado Kolschitsky, protagonista de esta historia.
Al ser expulsados, los soldados musulmanes dejaron atrás unos sacos de granos de café que nuestro soldado aprovechó para llevarse y montar su propia cafetería en el Siglo XVI y una de las primeras de Europa en la misma Viena.
Pero las gentes de la capital Austriaca no terminaban de aceptar ese brebaje hecho con café, demasiado fuerte y amargo. Fue entonces cuando Kolschitsky se puso a experimentar y a añadirle elementos al café. Fue enorme la sorpresa cuando descubrió que a sus clientes les encantaba la mezcla de esa bebida de café con crema de leche y azúcar.
El origen del café con leche en la corte
Como todo lo que era tendencia en la época, se marcaba desde los estamentos nobles de la sociedad. El café con leche se fue extendiendo poco a poco entre la nobleza. Una de sus primeras abanderadas fue María Antonieta. Una abanderada del refinamiento, que le dio a esta bebida un carácter lujoso.
Tras la revolución, ya con la burguesía como nueva clase emergente, se extendió la bebida del café en las comidas. Y sería en el Siglo XIX cuando esta bebida se popularizara en las clases obreras, como merienda o incluso cena. © Cafés Mocaibo.













